.jpg) La Cooperación es un aspecto central de la Conferencia Iberoamericana, ya que constituye el cauce por el cual los acuerdos y compromisos políticos asumidos por los Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos en sus sucesivas Cumbres, se plasman en actuaciones concretas y sostenidas en el tiempo.
Numerosos programas de cooperación en el ámbito Iberoamericano preceden a las propias Cumbres y ya antes de la primera, en Guadalajara en 1991, estaban en marcha un buen número de ellos. Con el objetivo de ordenar los procesos y dar cobertura a la Cooperación Iberoamericana, los países miembros de la Conferencia suscribieron en 1995 el Convenio de Bariloche que constituye el marco legal de esta actividad. Dicho Convenio llevaba adjunto un Manual Operativo que ha sido revisado en dos ocasiones, la última de ellas en 2006, con el objetivo de adaptar las definiciones, procesos y requisitos de la Cooperación a la nueva situación regional y a la creación de la SEGIB.
En el mismo año también se produjo un proceso de racionalización de los Programas Iberoamericanos, consecuencia en buena medida de las evaluaciones de los mismos que se llevaron a cabo en años precedentes.
Actualmente existen 13 Programas y cinco Iniciativas Iberoamericanas en las que participan numerosos gobiernos de la región. El carácter horizontal de la Cooperación Iberoamericana facilita que cada país contribuya según sus capacidades y experiencia a un esfuerzo común, beneficioso para todos. Además, hay cinco Proyectos Adscritos a la Cumbre que son impulsados por organizaciones sociales de la región.
Finalmente cabe destacar otros programas y actividades de cooperación significativos que realizan los organismos Iberoamericanos (OEI, OISS y OIJ) en los campos que les son propios.
Estas actuaciones se llevan a cabo en múltiples sectores de la vida cultural, económica y social de Iberoamérica, abarcando los Programas Iberoamericanos, entre otros campos, la alfabetización, la ciencia y la tecnología, el desarrollo urbano, la televisión educativa y la promoción del cine y las artes escénicas en la región.
La Secretaría para la Cooperación de la SEGIB tiene la responsabilidad de impulsar y dar seguimiento a estas actuaciones de cooperación para contribuir a su calidad al tiempo que promueve su articulación y visibilidad.
Estamos convencidos de todo lo positivo que tiene esta Cooperación, para construir una efectiva Comunidad Iberoamericana y para hacerla tangible en nuestras sociedades a través de la actividad desarrollada en múltiples lugares de nuestra región.
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